jueves, 19 de febrero de 2009

Dos Orbes.

_ALH "¿Dónde quedamos hoy Ide?".

_IDE "Podemos quedar en tu tejado".

_ALH "¿En mi tejado? ¿Qué tiene de especial mi tejado? Son un montón de tejas inclinadas e incómodas, perfectas para un buen resbalón y una caída de altura".

_IDE "No me preocupan las caídas, ni las alturas. ¿Te preocupan a ti? ¿Es que acaso tienes miedo?".

_ALH " ... ".

_IDE "Tu tejado tiene de especial que es lo que está por encima tuya cuando duermes. Te protege del viento y del frío, y por eso me cae bien. Quiero hacer una conmemoración a tu tejado".

_ALH "Puedes agradecérselo también desde Orión, ¿Qué te parece?".

_IDE "Que ya hemos estado ahí. Pero está bien, iremos a otro sitio. Se lo agradeceré desde Plutón".

_ALH "Plutón, no está mal, aunque está muy oscuro"

_IDE "En la oscuridad también se podré dar mi agradecimiento".

_ALH " ... ".

_IDE "Nos vemos allí chico".

_ALH "Hasta pronto Ide"


Alh prefiere acostarse boca arriba, y taparse hasta el cuello. Así se siente cómodo y seguro. Se encuentra en su cuarto, tranquilo. Como hace algún tiempo, comienza a imaginar su cuarto a través de sus párpados cerrados. Tras sus ojos aparece la imagen de su televisor, de la silla, de la mesita de noche, de él mismo, del tacto del cuadro de aquella montaña, del pomo de la puerta, el olor de su armario... En el momento siguiente, deja de imaginar y lo visualiza. Se ve, de pie, abriendo la puerta y saliendo fuera. Se dirige al pasillo, despacio, sintiéndolo todo, y comienza a subir las escaleras tocando la barandilla, sintiendo su tacto también. Cada paso que da hacia la terraza se va dejando su cuerpo atrás. Poco a poco, los escalones van tomando mayor realidad, mientras que los latidos de corazón, la respiración y el tacto de las sábanas se van transformando en poco más que un sueño. Al posar el pié en el último escalón, Alh lo sabe, con un disparo se ha dejado completamente el cuerpo atrás, mientras él mismo queda libre de todas aquellas limitaciones físicas. Una sensación poderosas de felicidad y libertad acude a él. Deseó volar, y su casa se encogió al instante mientras ascendía. Luego se encogió su pueblo, su país y todo el planeta quedó encogido en un grano. Y luego el sol y la galaxia y luego todo el universo. Deseó aparecer en Plutón, y al instante siguiente ya estaba allí. Vio a Ide a 2 Europas de allí. La vio sonreír. Dio un paso a delante para poder cogerla de la mano. Un abrazo dice más que cien palabras. Ellos lo sabían. Todo lo que hay, ahora era suyo.

1 comentario:

Unknown dijo...

yeah... you´ve got it!