lunes, 18 de junio de 2012
El sabor de la cerveza
"Una caña, por favor" dijo otro alguien.
Y es que, definitivamente, la cerveza se vende. Es barata, es sociable, puede llevar alcohol o no llevarlo, pero definitivamente es la estrella de los bares.
Sin embargo, y curiosamente, si hiciéramos una encuesta sincera a cada una de las personas cerveceras, dirían que NO le gusta la cerveza. Pero claro, es más barata que la cocacola, y más sociable, y lleva alcohol, y quien se pide una cocacola es una maricona, y quien se pide un zumo de naranja un maricón, y quien se pide una botella de agua se pide el lugar donde follan las ranas. La cocacola se puede pedir con ron o whisky, pero claro, estando en crisis no todo el mundo puede permitirse eso. Así pues, como no quieres ser mariposona ni gastarte dinero, acabas pidiéndote la cerveza. Y si no, pues simplemente quieres emborracharte, así que te pides una cerveza. Es lo que tiene ser el alcohol más barato. Pero ¿cómo ha llegado la cerveza hasta el puesto número uno en bebidas de bares? Pues la primera vez que la bebes, todo el mundo dice (al menos todo el mundo a quien yo he preguntado) "la primera vez no me gusta, pero te acabas acostumbrando". ¿Acostumbrarte a qué? ¿A que te metan un medio pis en la boca? ¿Es acaso acostumbrarse al calor, a que te metan un dedo en un ojo, a trabajar 12 horas diarias? Sí, los seres humanos somos unos masocas. E insisto ¿por qué la cerveza se vende tanto? La respuesta la supe hace menos de un mes. Resulta, que la cerveza buena, de toda la vida, la cerveza casera, REALMENTE ESTÁ BUENA!. La probé en un restaurante alemán, y eso sí que sabía bien. No estaba ultra amarga, ni sabía a pis, sabía a gloria. Barata, alcohol... blanco y en botella (bueno, amarilla). ¿Qué es lo que ocurrió? Que las empresas cerveceras empezaron a reducir gastos, hasta crear un engendro horroroso que es lo que hoy conocemos como Amstel, Mahou, Guinness u otros nombres. Producciones en aparatos metálicos, almacenajes en cubículos también metálicos, latas, etc...
A nadie le gusta la cerveza que bebe. Y sí es verdad que les gusta la cerveza. Sólo que ellos no lo saben, porque todavía no la han probado.
La cerveza es vanguardista (algo que explicaré... pero en otra ocasión).
sábado, 2 de julio de 2011
Olvidadizo...
lunes, 2 de mayo de 2011
Friki de mierda
sábado, 26 de febrero de 2011
Moscas
sábado, 29 de enero de 2011
Misterios
lunes, 20 de diciembre de 2010
Mi conciencia y yo.
lunes, 30 de agosto de 2010
Este mismo, parece cortito.
viernes, 7 de mayo de 2010
Atención!
sábado, 20 de febrero de 2010
El experimento de Pepe.
Pepe tenía un nombre normal. Su vida era de lo más frecuente, y poco tengo que decir de sus amores, de su trabajo y de sus inquietudes. Bueno, de sus inquietudes tal vez sí que pueda decir algo.
Mientras conducía un martes, una garza se le cruzó delante del parabrisas. Pasó muy cerca, pero un movimiento adecuado de sus alas le permitió planear hasta fuera de la carretera sin resultar herida. Pepe se preguntó qué hubiera ocurrido si el ave se hubiera estrellado de frente contra el coche. ¿Habría sobrevivido? Tal vez el aerodinamismo del coche en movimiento hubiera producido una ráfaga de viento que hubiera impedido dicho contacto. Aunque pronto descartó esa idea, pues las abejas sí que se rompen contra el cristal sin ningún remedio ni cura. Tal vez, como las abejas dejan los restos de polen, el ave dejaría sus restos de sangre. Pero era posible que la herida producida por un golpe a esa velocidad no provocara chorretones de sangre, así pues, la garza saldría disparada antes de sangrar y manchar la luna. Pero, ¿y si la velocidad es suficiente como para producir un golpe que destroce completamente su cuerpo? Su cráneo obviamente se partiría, pero ¿Se rasgaría la piel? ¿O el conjunto de sus huesos y fluidos quedarían contenidos por los ligamentos y la piel? Seguramente sus vasos sanguíneos explotarían por la presión del golpe. Sí, era totalmente posible que el ave saltara por los aires como un copo de maíz caliente, y produjera chorretones de sangre, vísceras, y sesos.
El cráneo de un ave no es especialmente rígido. El cráneo de los humanos lo es más, pues tiene mayor espesor.
Aunque a Pepe no le gustaba la imagen, sentía curiosidad por saber cómo actúa la cabeza y el resto del cuerpo humano a elevadas presiones mecánicas. ¿Puede explotar/estallar el cuerpo humano? Se imaginó (aunque no le resultara agradable) una persona metida entre dos paredes que se cierran gracias a unos potentes mecanismos. Una persona acostada sobre una plancha de metal, y otra plancha de metal que bajara hasta que la distancia entre las planchas fuera de cero, sean metros, o milímetros. ¿Qué rompería primero? Supuso que si la persona mira hacia arriba, la nariz sería lo primero en tocar la plancha superior en movimiento descendente. La nariz se rompería primero ¿Sería una rotura brusca, como cuando rompemos un fideo sin cocer, o más bien una cosa más lenta, como si fuera de plastilina? Tal vez dependería de la edad. Seguro que a un niño la nariz se le deformaría hasta alcanzar un punto en el que jamás podría volver a su forma original, del mismo modo que lo puede hacer una goma elástica (estira, estira, hasta que se rompe). Pero a un adulto, la nariz seguramente haría: “crasch”. Podríamos escuchar el “crasch” si presenciáramos la escena. Si la persona siguiera viva, tal vez escucharíamos otras muchas cosas. Y bueno, no sentía curiosidad Pepe por qué pasaba si aplastaba a una persona muerta. O sí, sentía curiosidad, pero no tanta. Aunque a Pepe no le gustaba la escena, la persona debía permanecer viva, y consciente.
La sangre no fluye de la misma forma si está el corazón parado, o latiendo.
Y la actitud de la persona, ¿Cuál sería? Tal se pondría a insultar. Tal vez al principio, porque tendría que llegar un momento en el que entiende que todo está perdido. Entonces tendría verdadero miedo. Esto sí que podría resultar lo más repugnante de todo, y al mismo tiempo lo más interesante. ¿Cuándo entendería la persona lo que le va a suceder? ¿Cuándo de verdad surgiría el miedo y cuándo sabría la persona que va a morir? Los gritos, sí, eso era obvio. ¿Gritaría con todas sus fuerzas o dejaría algo de energía “por si acaso”? -¿por si acaso qué coño?- Por si acaso se le rompen sus cuerdas vocales. ¿Cuándo dejaría de preocuparse por sus cuerdas vocales y gritaría de verdad? ¿Cuándo entendería que gritar no le va a salvar la vida y se pondría a llorar? Pues, ¿lloraría? ¿Se orinaría encima? ¿Qué mirada tendría? ¿Cuánto abriría sus ojos? ¿Cómo se cerrarían sus pupilas hasta parecer un grano de arena? Abriría la boca por el dolor. La abriría mucho y podría sentir que se le desencaja la mandíbula, tal vez. Pero sobretodo, había una pregunta que entusiasmaba a Pepe, aunque le parecía horrible: ¿Cuántas partes de su cuerpo debían romperse para morir? ¿Hasta qué distancia podrían quedar las planchas metálicas antes de poder morir? Imaginó Pepe, que estarían mucho más juntas de lo que podría parecer en un principio.
Después de la nariz, seguro que la cabeza se pondría de lado. El cuello no se rompería, decía Pepe, porque el cuello puede girar un poco más de 90 grados. Ahora todo dependía de si la persona tiene la cabeza más o menos pequeña que el tórax, o si tenía más o menos barriga. Si tiene bastante barriga, seguramente los órganos internos se aplastarían y romperían sus tejidos bastante pronto. La sangre afloraría por el ano y por la boca. Tal vez la piel se rompería por el lateral y saldría todo –vísceras- por los lados, o por cualquier otra parte. Aunque lo más lógico parece ser que la presión produzca que la persona simplemente se ahogue al no dejar que los pulmones se expandan. Por otra parte, si la persona es muy delgada, pensó Pepe que el tórax y la cabeza fueran los que antes rompieran. En el caso de ser el tórax, la muerte sería la asfixia. La cadera y los órganos genitales también serían historia. O simplemente dejarían de existir y ya está. Y el aplastamiento de la cabeza también llamaba la atención a Pepe. Como en el caso de la nariz, o del cráneo del ave, era muy probable que hiciera “crasch”. Aquí el sonido del los huesos rotos debía ser considerable. Puede que al romperse de repente (como el fideo) el cráneo empujara y rompiera la piel, dejando escapar su gris contenido. O tal vez se rompiera como la nariz de un niño, deformándose poco a poco. También aquí los huesos romperían la piel y liberaría su presión dejando libre sesos y sangre. Una palomita de maíz, roja. De azucar.
No sabía muy bien Pepe, qué ocurre cuando aplastas viva a una persona. No le gustaba la escena, pero no podía evitar preguntárselo.
Nota: Al autor le entraron gases después de releer esto.
lunes, 8 de febrero de 2010
Open banana
Para que se deje de tratar a los pobres plátanos de esas formas tan despiadadas –ellos, que nos alimentan sin pedir nada a cambio- voy a escribir este post. Para que todo el mundo aprenda a pelar un plátano, que parece que seamos tontos, la leche. Además proporcionaré un poco más de cultura general sobre el asunto.
Primera forma de pelar un plátano, la FORMA BÁRBARA. Es la más extendida dentro de la población humana mundial. Se dobla por la parte de arriba (Por donde el plátano se engancha a la platanera), y se tiene la esperanza de que la corteza se rompa a la primera. Producto de ello, tenemos un destroce total o parcial de la fruta, que pasa de ser una pieza entera y sana, a una pieza entera y pasada por debajo de los neumáticos de un camión. ¿Qué no? Pues casi. Los beneficios de hacerlo así, son que no tienes que pensar mucho.
La segunda forma fue adoptada por algunos seres con la aparición del cuchillo. La FORMA SOFISTICADA. En principio es similar a la primera, pero en vez de doblar la parte de arriba directamente, así a saco, se usa un cuchillo para hacer un pequeño corte que permita con mucha mayor facilidad la apertura. Yo lo he usado bastante, y te aseguras la integridad del plátano. Inconveniente uno: El cuchillo se ensucia y tienes que lavarlo. Inconveniente dos: Ay!, no tengo cuchillo. Beneficios. La muerte es rápida y limpia.
Después de darse cuenta de que uno no tiene cuchillo, piensa “¿cómo hago para pelar un plátano sin destrozarlo?” Entonces es cuando te pones a ver los documentales de la 2 y ves a un mono. Un mono comiendo un plátano. Es entonces cuando surge la FORMA INTELIGENTE. Es decir, coges un plátano como lo haces siempre, y le das la vuelta. Aprietas dulcemente la parte de abajo (ahora queda arriba, porque le has dado la vuelta, ¿recuerdas?), que es un poco rígida, y se forman las aberturas necesarias para extender las distintas partes de la corteza hacia los lados. Que los monos hagan eso –que sí, que lo hacen realmente así- y que nosotros tengamos que hacerlo de la forma bárbara me parece muy fuerte.
Luego está la forma que sólo los musculosos y apresurados podemos emplear. La FORMA BRUUUUUTAL!!!. Se coge un plátano por la parte de arriba, y se estira hacia fuera. Sí, hacia afuera. Y sí, se puede. Curiosamente sale mucho mejor que de la forma bárbara. Pero cuesta un poquito.
Y para terminar, está la FORMA ECHADO A PERDER. Es apta para todos aquellos descerebrados que ni tienen fuerza, ni inteligencia. Esto es, a bocado sucio y lleno de babas. Morder y tragar, con piel incluida. Así, de forma colosal.
Saquen vuestras propias conclusiones. NO AL PLÁTANO APLASTADO!
lunes, 25 de enero de 2010
El Despertador.
Ante todos ustedes, y por primera vez en ámbito público, la tan aclamada canción de El Despertador. ¿Cuántos de vosotros habéis sentido puro dolor alguna de esas mañanas en las que suena el rin rin que os obliga sin compasión a levantaros de la cama y salir al mundo exterior? Pum, pum, crashhh!! Os pongo la letra porque no se me entiende ni jota:
Es de noche aun, las sábanas me protegen,
pero hay algo ahí, una cosita que hace rin-rin-rin,
rin-rin-rin-rin-rin-rin-rin-rin-rin-rin,
Saca la pistola de debajo de la almohada, y cárgala,
dispara al minutero, no puedes fallar, dispara al minutero,
pum-pum-pum-pum-pum-crash!
pum-pum-pum, manecillas,
pum-pum-pum-pum-pum-crach!
pum-pum-pum, ruedecillas.
Todo por el aire va, fuegos artificiales,
todo por el aire va, es maravilloso poder dormir, XD.
miércoles, 6 de enero de 2010
La fabulosa historia de Lana.
Lana sabía que si los demás supieran cómo era ella de verdad, la abandonarían. Lana cometía errores continuamente porque tenía miedo. Lana tenía un problema que no sabía solucionar.
lunes, 4 de enero de 2010
Trakatá!
Un jarrón de cristal sobre nada es catarracastratroska y capón el que te llevas.
Pepe bebe ron en una escalera es flas borrompón borromponpero crasch barromtrás borromkopón.
Sheldom llama a la puerta es toctoc peni, toctoc peni, toctoc peni, toctoc peni, peni abre puerta blas guantazo splash.
Me pincho con el compás es ay duele, ay duele, ay duele flis sangre toc sangre suelo flash resbalo y trococotocotacotrás.
Yo con la batería es pum chas pum pam pum chas pum vuela baqueta flouw baqueta suelo trocotó estiro mano (silencio) me caigo de la silla catapún batería suelo katraskakotrás chin pún.
Trakatá, trakatá, trakatá!

Ups!
jueves, 3 de diciembre de 2009
Mi gran secreto.
Entrando en la rotonda donde puedo elegir entre ir a Torrevieja, a Guardamar, o volver a Rojales, se me ocurrió una idea genial. Cogí la salida que va hasta Torrevieja. En una de esas rotondas que hay de camino, habían dos prostitutas sentadas en una silla. Aparqué, y contraté a la que más me gustó. Se montó en el coche, y allí mismo hizo su trabajo, hasta que me quedé satisfecho. Cuando me dijo el precio, usé el control zeta.
Saliendo de la rotonda que me llevaba a Torrevieja, debajo del puente de la nacional, habían dos coches con guardia civiles. Dos de los agentes estaban parados al lado de la carretera. Uno de ellos llevaba una de esas tiras metálicas que sirven para arrojarlas a la carretera y cuando un coche pasa por encima, destroza los neumáticos. El otro llevaba una automática. Aceleré y conseguí llevarme por delante al que llevaba la tira metálica. Cuando empecé a escuchar tiros detrás de mi, usé el control zeta.
Por fin, llegué a la rutina de mi hogar.
Mi madre se asomó por la ventana para comprobar que el coche estaba entero. Me miró, orgullosa, de que su hijo tenga una vida recta y normal, dentro de unos márgenes, y que de que fuera feliz.
Si pudiera extraer a la realidad los poderes de la informática...
...Control Zeta
.miércoles, 4 de noviembre de 2009
Aun no lo tengo claro...
Y de la experiencia ni hablo, que parece la excusa de los perdidos.
Pero sí es verdad, por el ocho, que si mata pica al agarrar también pica después, que no por haberte picado una vez va a dejar de picar, que es de cabeza! De cabezones! Ah, pero no es la misma mata... ya, pero sí es la misma especie... ni que todas las redondas de los ríos tuvieran la misma forma! Sí, redondas! ¿Y caben todas en el mismo molde? Pues no, así que no te molestes en intentarlo.
Así que el siguiente paso no es ni más ni menos que otra pregunta. ¿Cuándo tengo que empezar a comerme las lembas para no morirme de hambre? Pues cuando la sientes (el hambre), capullo. La pregunta era que cuánto tiempo tienes que permanecer en la barca antes de caer por la cascada. Y la respuesta, depende de qué raza seas. Si eres enano, pronto, los enanos no ven mucho. Si eres humano, un poco más, que dices tú, si ves al nazgul al fondo está claro que te vas a dejar caer. Y si eres un elfo, pues ya de mucho antes sabes qué tipo de ilusiones te puedes hacer. Be elfo my friend. Pero también es verdad que un elfo delante de la cascada es tanto un elfo como humano, o enano. Recuerda! el nazgul puede estar bajo la cascada esperando y tú no lo habías visto desde arriba. Porque así, es que no lo ves, ni aunque seas elfo. Que no todo depende de ti, también del nazgul!!
Así pues, siempre puedes apearte y hacer una tranquila/cómoda/conformista y horizontal hoguera, donde quemas la porquería hasta que el humo empieza a oler mal...
Si no fuera porque ya me conozco...
Está claro, justo cuando vea el fondo, si no hay nazgul, salto. Ya lo aprendí en la nieve. Si te tiras tú, duele menos XD
Y luego está (si recordamos, montar en la barca no era la única solución) el no montar en la barca, e ir a pie. Cargar mi equipaje a la espalda, y hacer lo que he hecho siempre. Ir paso a paso y con calma, disfrutando del aire y de la lluvia. Así también se aprenden importantes lecciones... Así tienes más tiempo para elegir el camino, algo imposible si te dejas llevar por la corriente de un río. Sin caídas al vacío. Digamos que voy a dejar de elegir a la gente tan materialmente, tan ... al momento, y a primera vista. Pero, así es como ha sido siempre, y a veces ha funcionado. Aunque tú sabes muy bien qué es lo que quieres.
También está la tercera opción, la de arrojarse a la cascada directamente, sin pasar por la tierra, ni por la barca. Chapotea salmón que como mucho llegarás al mismo lugar de donde vienes.
Aun después de ver estas opciones, no lo tengo claro.
Aunque me merezco un premio. He conseguido mezclar unas cuantas metáforas relacionadas con un tema que pocos podrían entender, y no me he perdido. Aunque más premio se merece aquel no lector (que es lo que yo tengo, por suerte a veces... por suerte en este caso) que hubiera podido sacar chicha de algo así.
Y todo por una nota musical. ... ... no. no todo.
Porque el problema viene mucho más de fondo, mucho más de dentro de un cerebro perturbado por el pasado que aun busca un callejón por donde aflorar. Es la bolsa de viaje lo que más me pesa. Son unos zapatos ya un poco desgastados, aunque con una curiosa capacidad para regenerarse siempre, que no deja, y espero que nunca lo haga, de sorprenderme. Tengo tal cantidad de litio en mi cerebro que a veces me apetece compartirlo XD. Lo malo es que también tengo una capacidad asombrosa para quemarlo. No yo, si no más bien las cirscunstancias. Casi siempre son las cirscunstancias. Y casi siempre son temas relacionados. Ya sabéis todos, el rio, el nazgul, está claro como el agua de dicho río. Que sí, que está embarrada, pero sigue siendo agua. Y el agua, aunque tenga barro, sigue siendo transparante (porque la cuelas, muajaja). Creo que si algún no leyente ha llegado hasta aquí habrá dejado de leer por culpa de esa piedra. Joder, me ha dolido hasta mi.
Oh, todo esto y sin decir las palabras clave. Si es que las digo, te lo lees todo, y lo entiendes. Dos palabras! no es maravilloso! sí, el mundo es maravilloso! sí, tengo un subidón de litio!, sí, estoy hablando de trabajos manuales! no, nadie ha leído eso último! sí, hablo de notas musicales!
No... aun no lo tengo claro!!!
domingo, 25 de octubre de 2009
Cucarachaaaa!!

jueves, 2 de julio de 2009
CartA de SuicidiO
Trabajaba en una empresa que fabrica juguetes. Era administrativo, me encargaba de la correspondencia, las llamadas, los recibos, los recados y otras muchas cosas. Tenía una oficina donde atendía al público, donde estaba mi teléfono, mi ordenador y mi naranjo-bonsái. Aunque eso era hace meses. Con el tiempo, ya no era tan útil para la empresa, y empezaron a rebajarme responsabilidades. Me quitaron el teléfono, y ya no atendía llamadas. Me cambiaron de oficina a otra más oscura donde ya no atendía a los clientes. Me quitaron el ordenador y ya no podía llevar la contabilidad. A mi nuevo despacho, me llevé la grapadora y el naranjo-bonsái. Empecé a servir cafés. He estado dos meses poniendo grapas y sirviendo cafés. La realidad es aplastante. Soy un verdadero inútil, un verdadero estorbo para la empresa para la que he trabajado durante años. Sé muy bien que sigo ahí porque no quieren pagarme el finiquito. Más barato les sale dejarme estar como un trasto más.
Vivo en un piso de alquiler, que comparto con otra persona. Se llama Fede, y le llamo amigo, y lo es. Vivo con él, con su gata, y con sus temporales novias con las que está. A mi parecer, se trae a chicas para tirárselas en su cuarto con demasiada frecuencia. Lo que para él es una noche de diversión, para mi son caderas que golpean una pared que coincide con la mía, son gritos y otros ruidos, son celos y envidias que no me dejan dormir. Fede es buena persona, pero con muy poco tacto para conmigo. Me cae bien su novia actual. Le gusta la misma música que a mi, hablamos a veces. Siento mucho esto por ellos. Van a ser los primeros que me encuentren.
Fede me presentó a una amiga suya, Amie, mientras nos tomábamos algo en un bar. Cuando hace esas cosas aumenta mi sensación de ser un completo idiota, un completo inútil. Aunque yo le sigo el juego y pongo esa pizca de esperanza en la chica. Pienso que si alguien puede conocerme, puedo llegar a gustar. Aunque mi autoestima no es, precisamente, brillante. Aquel fue un momento verdaderamente incómodo para mi, y más incómodo fue cuando Fede se alejó dejándonos a mi y a Amie solos. Yo no soy nada interesante ¿De qué iba yo a hablar a esta chica? Pues bien, poco hablamos, como es habitual. Aunque ya entrando al final de la "conversación", es decir, cuando los dos decidimos que ya estaba bien, me dijo que le gustaba pintar retratos... y que quería pintarme a mi. No sé, tal vez sí quería conocerme. Hace poco le compré una pulsera de hilos, pensaba dársela la semana que viene, que es cuando habíamos quedado para que me retratara. Va! yo no tengo valor para esas cosas.
Hace unos días, volví a casa enfadado del trabajo. Insinué a mi superior que yo podía llevar las cuentas del muevo juguete que iban a fabricar. Me dijo muy secamente y sin mirarme a penas que le trajera otro café y que me fuera a regar mi naranjo-bonsai. No es que no lo hubiera hecho otras veces, pero ese día yo estaba especialmente sensible. Volví a casa, y allí estaba Fede y su gata en pleno celo. Él enseguida supo que me pasaba algo y me ofreció una cerveza. La rechacé con un "NO" odioso. Odioso por cómo sonó y por como me sentí. Me senté en el sofá y encendí la televisión. Puse cualquier canal sin interés. La gata se acercó a mi y me lamió la mano. Quería mimos y caricias. Me aparté. Ella volvió a insistir. Tardó muy poco en consumir mi paciencia. Le grité gata idiota, y le di tal golpe con el brazo que salió volando por encima del respaldo y golpeó una lámpara que calló y se rompió. La gata maulló asustada y fue a refugiarse tras su amo. Nada me duele más que liberar mi furia con quien no se lo merece. Eso me hizo más que agravar mis sentimientos negativos. Me hizo sentir más miserable que nunca. No hice la más mínima señal de arrepentimiento. Ese día Fede discutió conmigo. No le hice caso y me fui de casa como vine. Ese día, mientras estaba sentado en un banco del parque en soledad, decidí escribir esta carta.
Quisiera decirle cuánto lo siento. No se merece que yo le haga esto... Pero soy tan cobarde. Y Amie... Hay tantas cosas que...
"Farson se dio cuenta de que aun habían unas pocas cosas que podría hacer. No podía abandonar todo eso sin más. Con la perspectiva de la muerte, Farson de olvidó del miedo y de la vergüenza. Consiguió disculparse ante Fede, y quedar después con Amie, la que le recomendó que abandonara de una vez su trabajo y se buscara otro. Estuvo demasiado ocupado haciendo todo eso para recordar que tenía una carta de suicidio a medias, mientras su vida se tornaba de un color azul precioso que ya había sentido antes. Continuó.
...meses después, de nuevo la vida no le ofrecía lo que sus deseos querían. Nada tan simple como una montaña rusa"
Me llamo Farson, y voy a suicidarme. Esta es, por tanto, mi carta de suicidio, mi último mensaje al mundo. Cuando termine de escribir, tomaré un bote entero de demerol, junto con lo que será mi último vaso de agua. Me acostaré en la cama y escucharé en mi reproductor de música el nocturno número dicinueve de Chopin. Poco después de que suene el último do, habré muerto...








