Lana era una chica que nació preciosa, como todos los bebés del mundo. Llegó sana a la adolescencia, pero con un defecto muy cruel para ella. Era fea. En realidad no me importa si era demasiado delgada o demasiado gorda, la cuestión es que la pobre, pues eso, era fea. Muy pronto empezó a verse discriminada por sus compañeros y aprendió en seguida qué era la soledad. Se asustó de una sociedad repugnante, así que se encerró en el cubículo de su habitación a desarrollar cada una de sus aficiones y a cumplir con su función, que era simplemente estudiar. Sacó las mejores notas, y pronto fue la mejor jugando al ajedrez y otras cosas similares que no se ejecutaban necesariamente en compañía de otros. Lana siguió creciendo, y cuando alcanzó su madurez física, su cuerpo dio un giro repentino. Ahora su físico era más que deseable, y aunque tardó algún tiempo en darse cuenta, cuando lo hizo, pronto empezó a usar su nueva arma. Hizo sobre todo amigos que querían algo más de ella. Supo que era el centro de atención, y supo, que podría controlar a casi todos ellos. Se volvió celosa mientras tenía una relación. Se volvió más controladora, y deseó tener el poder de las acciones de las personas que estaban a su alrededor. Algo en su fuero interno había resurgido, algo parecido a la venganza. "Puedo hacer lo que quiera". Y así lo hizo. Se olvidó de que las personas tienen sentimientos, y se olvidó de que ella una vez también los tuvo. Dejó de amar, y empezó a usar. Empezó a cazar. Nadie se daba cuenta de nada porque Lana ahora era guapa, simpática e inteligente. Dejó de sentir por los demás, porque ellos nunca habían sentido por ella. Había caído en el error que cometemos al odiar. Había caído en el error de tener miedo a quedarse sola de nuevo, así que ataba a los demás. Decía "te quiero" a los que le decían "te quiero" para tenerles ahí cogidos de los cataplines. Incluso le decía "te quiero" a más de dos. Incluso se dejó amar tranquilamente de quien ella no amaba, sólo porque era divertido, sólo porque quería una colección a la que acudir en caso de que alguien le rechazara.
Lana sabía que si los demás supieran cómo era ella de verdad, la abandonarían. Lana cometía errores continuamente porque tenía miedo. Lana tenía un problema que no sabía solucionar.
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6 comentarios:
Pobre Lana, a mí me da bastante pena en realidad! Espero Lana soluciones sus problemas!! Quizás algún amigo se diera cuenta de sus errores y le ayudara de verdad!! Quizás no tiene remedio, porque no es venganza, si no su persona!! Quizás si que es verdad lo que decía Platón que lo que faltan no son cárceles (castigos), si no escuelas (donde aprender).
Roguemos por Lana xD
Cómica y fabulosa historia, me he reído mucho. Te has fijado que Lana al revés es Anal?
*e
¿quién ha sido el anónimo de antes? Hay gente que no sabe cuando no debe decir nada, sobretodo si no tiene nada que decir
El anónimo no es anónimo...es *e, y el interesado sabe quién soy
pues si crees que al interesado el que vean que lo mas destacado de su relato es que el nombre de su protagonista se puede leer al revés, arrieros somos;gracias por tu aportación, *e.
Un abrazo
(Grego, no me hagas caso, que sabes que me pico enseguida xD)
Tio.... como me suena todo eso que has escrito :S.... Es como "alguien" con quien una vez salí ...
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