jueves, 6 de enero de 2011

Humo fuera!!

Teniendo en cuenta que el 70% de los españoles no fuma y que de 50.000 muertes relacionadas con el tabaco, 1200 son de fumadores pasivos, me parece normal que se haya aprobado esta ley anti-tabaco del 2 de enero. Era absurdo que un no fumador tuviera que aguantar el humo de otras personas. En principio, no termino de ver correcto que se use una prohibición para solucionar un problema. Pero si la gente, usando su sentido común y su sano juicio no es capaz de pensar que molesta a la gente de su alrededor cuando fuma, entonces hay que tomar medidas, y las que se han tomado me parecen muy oportunas, aunque incompletas para mi gusto. Al menos respecto a lo que al papel se refiere (es decir, que escribir leyes es fácil, hacerlas cumplir, no tanto).

Aun se puede fumar en las terrazas de los bares y en las colas de los cines. Yo también lo prohibiría, pues no sería la primera vez que me he tenido que tragar el humo del fumador que estaba sentado en la mesa de al lado. Aunque es cierto que eso sería excesivo, ya que esta ley no pretende prohibir simplemente. Lo que pretende es que la gente deje de fumar, o que por lo menos, deje de molestar en lo posible a los no fumadores. Y en definitiva, lo que pretende, es fijar más y mejor en la conciencia de las personas que, si fumas, molestas.

Una excusa que suelen usar los fumadores en contra de esta ley, es que muchos bares tendrán que cerrar, ya que los que solían frecuentarlos eran fumadores. Es posible que se "desmotive" al 30% que fuma a ir a los bares, pero también se "motiva" al 70%. Muchos fumadores dicen, a mi entender con cierto aire infantil: "pues ya no iré al bar a tomar mi caña y me la tomaré en mi casa". Yo estoy seguro de que acabarán bajando al bar, tarde o temprano, fume o no fume.
Si la gente deja de fumar, dejarán de gastarse esos millones de euros comprando cajetillas, y el gobierno dejará de ganar los impuestos que ganan con el tabaco, y tendrán que añadirlos a otras cosas. Puede ser, pero también se ahorrarán muchos millones en salud pública (ya que tendremos una sociedad más sana) y podrán invertirlos en otra cosa.
En su momento, salió esa ley que obligaba a los establecimientos a dividir las estancias entre fumadores y no fumadores. Me parece que aquello fue un error del gobierno, en su intento de llegar a este punto paulatinamente. Y como error que es, si el mundo fuera justo, los bares que invirtieron en las separaciones deberían ser indemnizados.
Hay quien dice que el humo del tráfico también es nocivo para nosotros, y que sin embargo eso no lo prohíben a pesar de ser incluso más nocivo que el tabaco. Y bien, aludiendo a Michael Ende digo que, el humo del tráfico y de las industrias es otro problema, y deberá resolverse en otra ocasión.

Otra forma de verlo, es pensar que los bares son lugares "privados", y por lo tanto, si es privado, uno podría fumar igual que lo puede hacer en su casa, y dejar que fume quien quiera. Pero legalmente no es exactamente así (he querido enterarme cómo es exactamente, pero ya me enteraré otro día), ya que eso correspondería a otra forma de gobierno, capitalista en extremo. Está claro que en una habitación pública un fumador no tiene cabida (menos en las cárceles, que sí la tiene), pero si es privada, es otra cosa.

Mucha ley, mucho pensar, y muchas buenas intenciones (así quiero verlo yo), pero la ley ha de hacerse cumplir, y según tengo entendido, en algunos sitios se respeta, y en otros no. En principio, no debería fumarse en sitio cerrados porque molestas, y en segundas, ahora además no debes fumar porque está prohibido, por lo tanto quien decida ir a un bar/discoteca y encenderse un pitillo me parece que es, simple y llanamente, GILIPOLLAS.

1 comentario:

Pau dijo...

Drástica actitud la tuya, sobretodo por el final. Cierto que antes que la ley, los fumadores deberían saber cuando molestan y apagar el pitillo cuando lo hagan, pero lo que es ponerse en el lugar de otro...Es lo que más cuesta. Dejad de miraros tanto el ombligo, fumetas!