Era la noria de las cosas que pasan. Sentadito en la cabina me encontrada, observando las colinas del horizonte -qué bonito, ohhh- cuando de repente notaba que mis tripas, atraídas hasta ahora por los testículos como un imán, eran atraídas de repente por mi caperola pelada. "Ya no!" Decíase cual topo aburrido en su madriguera "Ya no! Pues aun pretendía observar desde un poquito más alto. Como desde abajo o desde arriba de un taburete, un poquito más alto aun pretendía." Un deseo ¿deseo? no deseado / cuidado con. Como un imán, así dicen es como sucede. Y de repente todas las cosas malas. Como un imán. Incomprensibles taluegos adiosados por la fortuna. Otra cosa más que archiva el topo en su madriguera, el documento 23.5 de casos cerrados por atontamiento y locura del sujeto a observar. Siempre incomprensibles, incomprendibles (ya, no existe), tortuosas y dolorosas decisiones que hacen al ser humano tan blanco/negro/inclasificable, extraños los conocidos, molestos los queridos.
Irremediable.
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2 comentarios:
qué te ocurre? o como diría una ex-profesora mía...''cucurre?''
En fin, entre litros de alcohol esta noche me lo dirás
"No tengo nada qué declarar, excepto mi genio."
- Oscar Wilde.
Diría un genio ante esa pregunta...
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