sábado, 26 de febrero de 2011

Moscas

Olía mal.

Había una pizca de ese olor de los callejones del barrio una madrugada del sábado, cuando corren por esas calles ríos de vino tinto del malo y pis humano. También olía un poco a huevo podrido. No un poco podrido si no un huevo muy podrido y en estado avanzado de descomposición. Es un olor más suave que el de huevo podrido a secas, es como un intento del huevo de sobrevivir en este mundo a través de un olor de ultratumba. También olía a otra cosa. Nunca he olido un trozo de carne de cerdo tirada en el suelo de cualquier pasillo, y dejada a su libre transformación de la materia durante dos semanas. Pero huela como huela, en ese olor, también habría algo de ese trozo de cerdo muerto y triturado.

Quisiera saber porqué las esquinas de mi habitación están tan llenas de telarañas, y quisiera saber porqué mi cama está tan fría a pesar de que yo estoy en ella. Yo, como cuerpo vivo desprendo calor constantemente, y por algún motivo, la cama no termina de calentarse. Es más bien que se va enfriando. No lo termino de entender.

Es verdad que hace unos días que no me muevo demasiado. Tenía como pereza de salir a la calle hace unos días, hacía mal tiempo y tampoco tenía nadie con quien salir, así que decidí quedarme en la cama, un ratito más. Cogí un libro y lo empecé a leer. Era aburrido, pero por no levantarme a coger otro seguí leyendo ese. Al cabo de un tiempo empecé a ver borroso, y al otro cabo ya no veía con nitidez ni las enormes letras de la portada.

Me entraron ganas de ir al baño, y tuve intención de levantarme. Pero se me había dormido una pierna y moverla hubiera sido muy doloroso, así que decidí quedarme quieto y ponerla tiesa, y ya se me pasará. Total, que al rato en vez de reavivarse la pierna dormida, se me durmió la otra. Pasó un rato y se me fueron quitando las ganas de ir al baño. Y pensé, pues bien, no me levanto.

De repente quise cambiar de posición, porque tanto mirar al techo me rallaba. Pero ya era demasiado tarde.
Mi cuerpo se había descompuesto y algunos gusanos ya habitaban en él, teniendo como vecinas unas moscas verdes y gordas que zumbaban despiadadamente.

Ahora entiendo ese olor…


2 comentarios:

Beloku dijo...

Ir pa na es tonteria!!! xDDD

Unknown dijo...

wow...

Cuándo leeré tu primer libro?
:)
Besos!!!!